Lula y Benedicto XVI firmaron el estatuto de la Iglesia Católica Brasileña

El histórico acuerdo establece el marco jurídico de la Iglesia, a la que le serán reconocidos la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, las deliberaciones de las sentencias eclesiásticas en materia matrimonial y el régimen fiscal. Fue firmado en el marco de la visita del presidente Lula, donde fue recibido por el papa Benedicto XVI.

El gobierno de Brasil y el Estado Vaticano sellaron ayer un histórico acuerdo que establece el marco jurídico de la Iglesia católica brasileña, a la que le serán reconocidos la enseñanza religiosa en las escuelas públicas, las deliberaciones de las sentencias eclesiásticas en materia matrimonial y el régimen fiscal.

El acuerdo fue firmado en el marco de la visita del presidente Luis Lula Da Silva al Vaticano, donde fue recibido en un audiencia de 24 minutos por el papa Benedicto XVI, informaron las agencias ANSA y DPA.

«La entrevista entre el Papa y el jefe de Estado brasileño es un acontecimiento histórico y una ocasión para apreciar el trabajo del presidente Lula y las relaciones de Brasil con la Santa Sede y con la Iglesia Católica», dijo el nuncio en Brasil, Lorenzo Baldisseri, al margen del encuentro.

La sala de prensa vaticana destacó en un comunicado que los «cordiales coloquios» entre el presidente brasileño, el Papa y el secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone «sirvieron para un fructuoso intercambio de opiniones sobre la coyuntura actual internacional y regional».

Según la información oficial, Lula y el sumo pontífice dialogaron sobre «algunos aspectos de la situación en Brasil, particularmente por cuanto concierne a las políticas sociales cuyo objetivo es aliviar las condiciones de vida de tantas personas que viven aún en la marginalidad y la pobreza, y favorecer el papel fundamental de la familia en la lucha contra la violencia y la degradación social».

Luego de la audiencia, el mandatario brasileño y su canciller, Celso Amorim, firmaron con el cardenal Bertone, y el secretario para las Relaciones con los Estados del Vaticano, Dominique Mamberti, el acuerdo estatutario de la Iglesia católica de Brasil.

El nuncio en Brasil explicó a Radio Vaticana que el acuerdo posibilitará a la Iglesia «pleno desarrollo de su misión apostólica y pastoral», ya que permitirá el reconocimiento de los títulos de estudios obtenidos en institutos católicos, así como la presencia del clero en estructuras sociales.

Baldisseri explicó que «los sacerdotes y los colaboradores pastorales podrán tener la libertad de colaborar con estructuras sanitarias, penitenciarias y escolásticas».

En cuanto a la educación religiosa, el nuncio destacó que en el estatuto se habla no sólo de la religión católica sino también del resto de confesiones.

«Con esto se quiere garantizar a toda la sociedad brasileña -sea cual sea su cultura, sus creencias o su credo- una enseñanza religiosa en las estructuras públicas. Abrimos así la puerta no sólo a los católicos sino también al resto de las religiones», añadió.

Baldiesseri destacó, por otra parte que «hoy en Brasil hay estabilidad no solo política, sino también económica y financiera, lo que da confianza para un bienestar que está creciendo».

La firma del acuerdo fue agradecida por el Papa durante su reunión con Lula, en la que el mandatario le obsequió unas cerámicas artesanales que representan a una familia de seis personas en viaje.

«Significa la emigración por necesidad de los brasileños del noreste hacia el sur», explicó Lula al Pontífice, quien le regaló al presidente el habitual presente a jefes de Estado, una pluma estilografica y las medallas de su pontificado.

A las señoras de la comitiva Benedicto XVI les entregó rosarios y a los caballeros medallas.

Durante la audiencia, el pontífice y el presidente brasileño recordaron la visita que Benedicto XVI hizo a Brasil en mayo del año pasado con ocasión de la V Asamblea General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en Aparecida.

Tras recordar esta visita, Lula invitó de nuevo al Pontífice a visitar Brasil, visita que Benedicto XVI dijo espera concretar.

El brasileño llegó al Vaticano acompañado por una delegación de once personas, entre ellas, su esposa, Marisa; Amorim; el ministro de Defensa, Nelson Jobim y la jefa de la Casa Civil, Dilma Rousseff.

Fuente: TELAM

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