Sobre la Convención de los Derechos del Niño ¿Quién se niega a firmarla?

Desde 1954, cada 20 de noviembre se celebra el Día Universal del Niño. En homenaje a esa fecha, en 1959 se firmó la Declaración Universal de los Derechos del Niño y años después, en 1989, se aprobó la Convención de los Derechos del Niño. Este es el tratado internacional más universal, según reconoce Naciones Unidas.
La Convención sobre los Derechos del Niño, una norma de 54 artículos que establece una serie de derechos como los relativos a la vida, a la salud, a la educación y a jugar, así como el derecho a la vida familiar, a estar protegidos de la violencia, a no ser discriminados y a que se escuchen sus opiniones, no alcanzó para evitar que, según cifras de UNICEF, el año pasado, 385 millones de niños padecieran de pobreza extrema, 264 millones no estuvieran escolarizados y 5,6 millones de niños menores de cinco años murieran por causas que podían haberse prevenido.

Lo interesante sobre la universalidad de la Convención de los Derechos del Niño es que a partir de su ratificación por parte de Sudán del Sur, en mayo de 2015, ha quedado un solo estado en el planeta que se niega a hacerlo: Estados Unidos de Norteamérica.

¿Sudán del Sur será el penúltimo firmante?

El caso de Sudán del Sur, que declaró su independencia el 9 de julio de 2005, es ciertamente desgarrador. Tras 4 años de conflicto, está en declaración de hambruna, el nivel más grave de crisis alimentaria y nutricional. Hay millones de niños en riesgo mortal. Dos provincias de la joven nación, Leer y Mayendit, han sufrido la hambruna entre los meses de febrero y junio de 2017.

Unos 6 millones de personas en todo el país, la mitad de la población, dependen de la ayuda humanitaria. 1,1 millones de niños sufren desnutrición aguda y necesitan tratamiento urgente. De ellos, 269.000 niños la tienen en su estado más grave, lo que significa que su probabilidad de morir se multiplica por 9 comparado con niños que no sufren desnutrición. A eso se suma el reclutamiento de niños para engrosar los bandos armados en pugna. El panorama es abolutamente desesperante, sin embargo, Sudán del Sur asumió la responsabilidad de firmar la Convención de los Derechos del Niño.

¿Por qué Estados Unidos se resiste a firmar la Convención de los Derechos del Niño?

Humanium, una ONG internacional de apadrinamiento de niños que lucha contra la violación de los derechos infantiles en el mundo, hizo una interesante reseña del estado de los derechos infantiles en el país más poderoso de la Tierra:

Pobreza

A finales de 2010, el Ministerio Estadounidense de Agricultura estimó que uno de cada cuatro niños padece hambre en los Estados Unidos. La tasa de pobreza entre los menores de 18 años se eleva a una media de un 20 %. Sin embargo, esta cifra varía en función del origen social y étnico: entre los niños afroamericanos, la pobreza afecta a un 43 % de los jóvenes.

La pobreza es una incidencia importante sobre la vida de los niños, que suelen no tener buena salud y no pueden acceder a una formación superior.

Maltrato y abusos

Más de 3 millones de casos de maltrato a niños se denuncian al año en Estados Unidos. Muchos han sufrido maltrato físico, de entre los cuales, cerca de un 10 % ha padecido abusos sexuales. Se estima que aproximadamente mil niños mueren cada año a causa de violencia o de negligencia en EE. UU. La mayoría son menores de 4 años.

Además, según un informe del Ministerio de Educación con fecha del 2007, se demuestra que 200 000 estudiantes habían sido víctimas de castigos corporales en el medio escolar. Los niños con discapacidad son las primeras víctimas de tal brutalidad.

La ciberdelincuencia es particularmente problemática en EE. UU. La organización Love Our Children USA señala que uno de cada cuatro niños ya ha sufrido acoso en línea. La intimidación virtual suele continuar en la vida real, en la escuela: con regularidad se graban escenas violentas con los teléfonos móviles y los vídeos en internet. Así mismo, muchos niños se enfrentan a la pornografia a través de la web, y las organizaciones estadounidenses de los derechos infantiles no paran de reclamar medidas de protección más eficaces.

Derecho a la sanidad

Más de 4 millones de niños en EE. UU., es decir, uno de cada diez, no posee seguro médico y otros miles no disfrutan de una cobertura social suficiente. Esto afecta a su derecho de acceso a servicios sanitarios de calidad. Según las estadísticas, estos niños tienen diez veces más posibilidades de no recibir cuidados frente a patologías como la diabetes, el asma, enfermedades dentales o incluso la obesidad. A los niños procedentes de minorías étnicas (afroamericanos o latinos) les afectan en mayor número: a casi una cuarta parte de estos niños no se les vacuna contra las enfermedades más comunes.

Trabajo de menores

Las leyes sobre el trabajo de menores se han reforzado en EE. UU. A pesar de ello, miles de jóvenes, en su mayoría latinos, trabajan en condiciones precarias en el seno de la agricultura estadounidense. Estos jóvenes que trabajan hasta 14 horas al día en época de cosechas, suelen abandonar los estudios; además, están expuestos a pesticidas y otros tratamientos agrícolas químicos, que tienen consecuencias graves para la salud.

Derecho a la alimentación

Se estima que cerca de 12 millones de familias en el país no logran alimentarse correctamente debido a la falta de medios económicos. A los niños les afecta particularmente este fenómeno por la ansiedad, pero también por los problemas médicos más importantes que esto conlleva, como deficiencias del sistema inmunitario o incluso enfermedades mentales. Según las estadísticas, se considera que los niños mal alimentados obtienen peores resultados en la escuela: muchos de ellos presentan dificultades para leer y escribir, y la tasa de fracaso es considerables en la adolescencia.

Paralelamente, muchos jóvenes estadounidenses están expuestos igualmente a la obesidad: casi uno de cada tres niños padece obesidad o sobrepeso. También en este caso las minoría étnicas se ven más afectadas que las otras y paradójicamente se sabe que un 45 % de los niños obesos procede de los estratos sociales más desfavorecidos. Las bebidas azucaradas y la falta de deporte son las principales causas de la obesidad infantil.

La obesidad es una incidencia grave de cara al futuro, pues conlleva a menudo problemas de tensión arterial, de colesterol, de respiración, de diabetes, entre otros.

Justicia de menores

El sistema estadounidense de derecho penal de menores consta de muchos puntos contrarios a la Convención Internacional de los Derechos del Niño (CIDN). Para empezar, la pena de muerte es legal en algunos estados del país y puede incluso ser la sentencia para los acusados que fueran menores en el momento de los hechos. Esta manera de proceder está en contradicción con el art. 37 de la CIDN, que dispone que la pena capital está prohibida en los casos de infracciones cometidas por menores.

Por otro lado, en 2009, Human Rights Watch contó más de 2 500 detenidos condenados a cadena perpetua por hechos cometidos antes de los 18 años: estos jóvenes presos no tienen ninguna posibilidad de libertad condicional, lo que, una vez más, se opone a la CIDN (art. 37 a). Estados Unidos es el único país del mundo que admite esta práctica.

Niños soldados

Aunque Estados Unidos ha ratificado el Protocolo facultativo de la CIDN relativo a la implicación de los niños en los conflictos armados y adoptado una resolución para evitar que los soldados estadounidenses menores participen en conflictos armados, las ONG activas en este campo denuncian las técnicas tan agresivas de reclutamiento de la armada estadounidense y la presencia de muchos soldados de 17 años en las filas.

Así mismo, el gobierno estadounidense continúa manteniendo militarmente a países conocidos por la utilización de niños soldados (Chad, República Democrática del Congo, Sudán y Yemen, especialmente). Además, a este propósito, EE. UU. no aplica las sanciones previstas por Child Soldiers Prevention Act votado en 2008.

De la misma manera, se observan inquietudes con regularidad con respecto a los niños soldados extranjeros que han sido capturados y detenidos por EE. UU. (en Guantánamo sobre todo). En efecto, Estados Unidos no les reconoce un estatus de menores detenidos o de niños soldados: se les considera terroristas y son juzgados como adultos, y rara vez se benefician de circunstancias atenuantes.

Medio ambiente y perspectivas de futuro

Cada estadounidense produce en promedio 19 toneladas de CO2 al año, lo que hace de EE. UU. uno de los países más contaminantes de nuestro planeta. Si todo el mundo consumiese tanto como los estadounidenses, nos harían falta ¡nueve planetas para sobrevivir!

Esto influye en las perspectivas de futuro de los niños, que tendrán la pesada responsabilidad de asumir las consecuencias negativas de la contaminación sobre la salud, la naturaleza, etc. Todos los niños tienen derecho a crecer en un entorno saludable. El gobierno estadounidense debe, pues, hacer un esfuerzo por reducir este impacto ecológico.

Fuentes: UNICEF, HUMANIUM, NACIONES UNIDAS


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Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

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