Sierra Leona: Escándalo en Ministerio de Educación por «escuelas fantasmas»

El inspector del Ministerio de Educación de Sierra Leona, Magnus Kamara, contratado para censar los centros de enseñanza pública de este país africano, se sorprendió al descubrir que muchos de ellos no existían.“Fue una experiencia impresionante. En algunos pueblos y aldeas que visité no había ni personal docente ni infraestructura, pese a que el gobierno paga todos los meses salarios y subsidios”, relató Kamara.

En una de las aldeas del norte del país había ocho centros educativos registrados. “Pero nunca vimos ni un solo edificio, ni maestros ni profesores, y, de la larga lista de estudiantes, no pudimos ver ni uno solo”, relató el inspector.

El ministro de Educación, Minkailu Bah, está decidido a terminar con el fraude. «Se trata de una cuidadosa operación para sacar dinero al gobierno mediante actividades fraudulentas contra el sistema educativo”, sentenció.

El ministro acusa a funcionarios de su propia cartera de actuar en connivencia con sus pares del Ministerio de Finanzas para estafar al gobierno en decenas de miles de dólares que vierte por concepto de salarios y subsidios a maestros, profesores, centros de enseñanza y estudiantes inexistentes.

“La organización mafiosa logra su propósito porque funcionarios de mi cartera, incluidos supervisores y secretarios de educación, actúan en connivencia con los de Tesorería para perpetrar el fraude”, afirmó.

Ningún funcionario del Ministerio de Educación ni de Tesorería quiso hacer declaraciones respecto de la acusación del Bah. Los centros fantasma saltaron a la luz tras la iniciativa del ministro de Educación de censar el sector. Bah también insinuó que adoptaría duras medidas para combatir el problema. “Para empezar voy a cerrar ocho ‘centros de enseñanza fantasma’ que descubrí personalmente en el distrito de Tonkolili, en el norte”, declaró.

“Estuve allí y pedí para conocer al personal docente de una escuela. De los 20 jóvenes que me presentaron, ni uno solo era un verdadero profesional. Y para mi consternación, tampoco había estructura edilicia”, relató.

El propietario del lugar y las personas que se habían presentado huyeron de inmediato cuando se dieron cuenta de que iban a ser detenidos por la policía, añadió el ministro.

El sistema escolar de Sierra Leona quedó destruido tras la guerra civil (1991 a 2002). El conflicto devastó la infraestructura y obligó a muchos estudiantes, maestros y profesores a abandonar sus hogares.

“La proliferación de los llamados maestros, profesores, centros educativos y estudiantes fantasma es previa a la guerra”, sostuvo el analista y especialista en educación Thomas Kobba.

“Todo tiene que ver con la corrupción que penetró el tejido social, pero se acentuó tras la guerra por la gran cantidad de pobres, la decadencia moral y la pérdida de valores del sistema”, añadió.

Además, los bajos salarios de la educación propician la corrupción del sistema escolar favoreciendo el surgimiento de esas organizaciones delictivas.

Un profesor gana en promedio no más de 70 dólares al mes, una cantidad insuficiente para mantener un hogar.

Con dinero del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y de organizaciones no gubernamentales, el Proyecto Sababu contribuyó a construir o reformar centros de enseñanza primaria y secundaria de los pueblos y las ciudades más grandes. Pero también éste dejó mucho que desear.

Algunos de los centros beneficiados por el proyecto tenían infraestructura, pero no había bancos ni escritorios ni material educativo. Otros no podían ser ocupados porque estaban incompletos o muy mal construidos.

El gobierno del presidente Ernest Bai Koroma, quien asumió el cargo en septiembre de 2007, hizo saber su determinación de combatir la corrupción en la administración pública. El actual censo está directamente vinculado con eso. Pero es una tarea hercúlea.

El gobierno debe los salarios de cientos de maestros y profesores recién contratados. El atraso, en muchos casos, es de seis meses. Los profesionales afectados amenazaron con declararse en huelga si no se les paga pronto lo adeudado.

Funcionarios del Ministerio de Educación señalaron que la demora en el pago de los salarios de los nuevos profesionales está directamente relacionada con los sueldos fantasma, que se llevan todo el dinero.

Uno de los maestros fantasma accedió a hablar con IPS de forma anónima y explicó que las autoridades locales lo convencieron de presentarse al censo pese a que no era un verdadero funcionario de la enseñanza.

El ministro señaló que se está armando la lista de centros de enseñanza fantasma que serán prohibidos y añadió que no se hicieron detenciones por el momento. Resta conocerse el resultado final del censo.

Habría poco más de 33.100 maestros y profesores, según cifras oficiales, pero el Ministerio de Educación las cuestiona con vehemencia.

“No creo que esa cantidad sea real y por eso insistí en realizar el censo”, explicó el ministro.

Bah no pudo precisar el monto del fraude contra el gobierno, pero cree que se trata de una cifra significativa.

“Si se tienen en cuenta los subsidios que pagamos por esos centros educativos, maestros y profesores inexistentes y por las abultadas listas de estudiantes, es fácil deducir que el gobierno pierde decenas de miles de dólares todos los meses”, sostuvo.

Mientras, Bah dijo a IPS que todo el Ministerio de Educación iba a ser puesto a punto tras el censo a fin de erradicar el problema, en especial en lo que respecta al área de personal, que fue la que llevó a la Comisión de Lucha contra la Corrupción a considerarla como “uno de los ministerios más corruptos del gobierno”.

Fuente: IPS

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