Reino Unido: un niño de 11 años es el más joven de los condenados por los disturbios de Londres



Martillo de juezUn niño de once años, quien fue identificado como el autor del robo de un recipiente contenedor de basura en los grandes almacenes saqueados en la localidad de Romford, al norte de Londres, ha sido condenado a 18 meses de rehabilitación en un centro de menores.

Todo hace suponer que la condena al menor pretende formar parte de las medidas ejemplificadoras reclamadas por sectores políticos conservadores, de quienes se hizo vocero el premier David Cameron. Esto es así porque el delito que ha sido juzgado con amplia cobertura mediática, en términos económicos alcanza la modesta cifra de cincuentas libras, tal el precio del cubo de basura que el infante sustrajo luego de que adultos implicados en los saqueos rompieran vidrieras tras las cuales se encontraba el “preciado” objeto. El contexto general del episodio arrojó daños por 6000 libras.

Este caso obtuvo más cobertura que el del menor de 12 años que, sin participar de los desórdenes, de regreso a su casa extrajo de una vidriera rota un paquete de chicles. Un hecho que hizo que el Premier Cameron estallara indignado ante las cámaras de televisión sosteniendo que «Si eres lo suficientemente mayor como para cometer estos crímenes, también eres mayor para enfrentar el castigo».

La ONG Barnardo’s  critica estas políticas con argumentos que deberían desalentar el rumbo que las autoridades siguen profundizando. En un documento titulado Locking up or giving up – is custody for children always the right answer?,  en septiembre de 2008,  la organización sostiene que Inglaterra y Gales, son casi las únicas sociedades de occidente que encarcelan rutinariamente a un gran número de niños de entre diez y catorce años que cometen delitos. En los últimos años, advierte Barnardo, ha habido un aumento injustificado en la aplicación de custodia a niños comprendidos en estas edades, la mayoría de los cuales no han cometido delitos graves y que, además, cargan con un historial de abandono por parte de los organismos del Estado desde la infancia más temprana.

En lo que hace a la sentencia del menor que robó el recipiente de basura, la responsable de Barnardo’s, Anne Marie Carrie, sostuvo que «la experiencia demuestra que después de un año, la mitad de los niños y niñas de esta edad que son condenados por un tribunal, volverá a cometer un delito y su experiencia con el sistema judicial incrementa las probabilidades de que vuelvan a delinquir«.

Para tener una idea de los criterios que rigen la relación policial del orden social inglés con los infantes, baste recordar que en 2008, el director forense de Scotland Yard, Gary Pugh, propuso crear bases de datos que procesen el ADN de niños potencialmente peligrosos. El objetivo era registrar a los menores de cinco años con una conducta que dé indicios de un futuro asesino.

Así las cosas, no es de extrañar que cíclicamente los más descontentos del colectivo juvenil, una parte de la sociedad sospechada y como hemos visto, considerada en muchos casos como irrecuperable apriori, salga a expresar caótica y violentamente su impotencia.

Posts Relacionados:

Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.