La Franja nuevamente en la presidencia de la FUA

Franja Morada, como ocurre desde 1984, mantuvo la presidencia de la Federación Universitaria Argentina (FUA), en una elección que terminó de resolverse el Domingo 20 de julio en la mañana. El resultado fué tal como se analizaba desde hace días, dado el predominio que tenía la agrupación radical en el interior del país, sumado a la división de las agrupaciones peronistas y la imposibilidad de acordar en conjunto por parte de las agrupaciones de izquierda.

Los radicales obtuvieron 332 delegados sobre 950 acreditados lo que ubicó a Pablo Domenechini, de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, como nuevo presidente para el período 2008-2010, en reemplazo del marplatense Mariano Marquínez, también de Franja.

El disputado cargo de secretario general, que antes del Congreso aspiraban todas las fuerzas opositoras, quedó para la Juventud Universitaria Peronista (JUP), que obtuvo 188 delegados llevó a ese puesto a Damián Corino, de la Universidad Tecnológica Nacional regional Buenos Aires.

La JUP, una fuerza estudiantil que responde al kirchnerismo a nivel nacional pero integra además el peronismo más histórico y tradicional, no pudo cerrar una lista de unidad con el Movimiento 22 de Noviembre, compuesto básicamente por sectores kirchneristas mas «puros», como el Frente Universitario por la Victoria y Causa K.

Uno de los principales escollos para concretar la unidad fue que el Movimiento 22 de Noviembre quería reelegir como secretario general de la FUA a Sebastián Tapia, quien ya había ejercido ese cargo en el período 2006-2008 con los votos de todo el peronismo universitario.

«Existen diferencias, no en lo ideológico sino en la metodología de construcción», dijo a Télam Mario Vega, de la JUP, mientras que Federico Argüelles, de la misma agrupación, afirmó que Tapia «no quiso dejar paso a nuevas figuras dentro del peronismo y pretendió una reelección por lo que no fue posible una unidad».

Las diferencias fueron tan marcadas que en la primera jornada del Congreso hubo agresiones físicas entre ambas agrupaciones, aunque los incidentes no pasaron a mayores.

No obstante, el Movimiento 22 de noviembre -que sumó a último momento a agrupaciones independientes-, obtuvo el tercer lugar al sacar 100 delegados, por lo que de ir el peronismo unido tampoco habría logrado disputar la presidencia a Franja Morada.

Tapia dijo que buscan «instalar a la agrupación en el mediano plazo y discutir un modelo universitario y de país», definió a su fuerza como «nacional y popular» y consideró caduca la postura de Franja Morada, «que busca una universidad no reformista».

El panorama de la izquierda, que traía el objetivo de disputar la secretaría general sumando sectores independientes y algunos del peronismo, no fue el esperado por sus dirigentes ya que tampoco pudo resolver sus divisiones internas, en este caso por su postura frente al conflicto agropecuario.

La Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista (CEPA) con el Che Guevara y Mao Tse Tung como bandera y aliada al Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), obtuvo 80 delegados.

El Partido Obrero (PO), uno de cuyos líderes es Christian Henkel, titular de la Federación Universitaria de Buenos Aires (FUBA) y aliado con el Partido Socialista de los Trabajadores (PST), sacó apenas 30 delegados.

La CEPA-MST adhirió en pleno a los productores agropecuarios en el reciente conflicto con el gobierno nacional. Esto fue un obstáculo insalvable para armar un frente unificado de izquierda y sólo sumó algunos pocos delegados de agrupaciones independientes.

Por su parte, el PO no sólo no aceptó unirse sino que planteó la ilegitimidad del congreso de la FUA, denunció «arreglos» y «burocracia», escrachó a Franja Morada mientras se realizaban las acreditaciones y retiró a sus delegados al momento de la elección, como una forma de deslegitimizar el congreso.

El Movimiento Nacional Reformista (MNR), de extracción socialista, obtuvo 78 delegados, mientras que los sectores independientes que no cerraron alianzas con las otras fuerzas lograron 54 delegados.

Franja Morada elaboraba un documento, con adhesión de otras fuerzas políticas, para dejar asentada la posición del movimiento estudiantil frente a la situación nacional después del conflicto con el campo y sobre el sistema universitario argentino.

Malquínez dijo que era intención dar a conocer estos documentos apenas redactados, aunque voceros de la JUP descartaban a Télam la posibilidad de firmar ningún documento o llegar a algún tipo de acuerdo con Franja Morada.

Posts Relacionados:

  • No Hay Posts Relacionados

Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.