Imputabilidad de menores: Carmen Argibay se resiste a bajar la edad


La ministra de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Carmen Argibay, se refirió con ironía al complicado debate que se generó en las últimas semanas sobre una modificación al actual esquema penal, que ampara a delincuentes por tener menos de 18 años.

La magistrada consideró «absurda» la iniciativa de bajar la edad de imputabilidad de los menores de edad y cuestionó la actitud de amplios sectores de la sociedad que reclaman cambios para evitar que crímenes graves queden impunes.

«El delito no se resuelve ni bajando la imputabilidad ni subiendo penas duras indiscriminadamente», aseguró la magistrada, al tiempo que llamó a «pensar más en el futuro del país y no tanto en lo inmediato», porque de lo contrario se contribuye a construir una «sociedad suicida».

Además, llegó a especular con que desde los ámbitos legislativos -que es donde se producen los debates para analizar la situación de inseguridad creciente en la que están involucrados menores- «la van a bajar a 14 años y va a seguir igual, y la van a bajar a 12 y va a ser igual».

Para la magistrada, «dentro de poco vamos a tener al nene de tres años del jardín de infantes preso porque le pegó a su compañerito con la pelota en el pelotero». La representante de la Corte afirmó la necesidad de combatir la «exclusión social», que provoca que muchos niños y adolescentes tengan una corta expectativa de vida al carecer de contención por parte del Estado y estar «totalmente reventados por el paco».

Las declaraciones fueron realizadas tras participar junto al gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, en los Tribunales de Rosario, del XII Congreso Nacional y II Internacional de Capacitación Judicial, con representantes provinciales y de países latinoamericanos.

Argibay defendió, además, el desempeño de los jueces al remarcar que los magistrados que «excarcelan están cumpliendo con la ley, debido a que la Constitución puntualiza que se necesita de un juicio para demostrar la culpabilidad” y añadió que cuando “la Constitución dice que todo el mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario, está haciendo referencia a que la culpabilidad se demuestre en un juicio. Mientras tanto el imputado es inocente y el inocente no tiene por qué estar en la cárcel».

La iniciativa del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, de bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años en casos de delitos graves, surgió tras la muerte de un ingeniero en San Isidro hace dos semanas y abrió la polémica luego de que fuera rechazada desde varios sectores, incluso oficiales.
(Fuente: DyN)

¿Demostración por el absurdo?

Para aquellos que supongan que la Dra. Argibay fue excesivamente irónica, transcribimos una nota del Diario La Nación del 7 de marzo de 2006:

PARIS.– Si su hijo llora por capricho, patalea, no se queda quieto en el jardín de infantes, roba los juguetes de sus compañeros y le muerde la oreja al perro en un arrebato de ira, puede ser un delincuente en potencia.

Esta polémica conclusión, a la cual llegó un estudio del Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica francés (Inserm), inspiró nada menos que un anteproyecto de ley en Francia sobre prevención de la delincuencia, que presentará este mes el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy.

Este último, quien construyó su base política presentándose como la alternativa de la ley y el orden, anunció que el proyecto prevé el seguimiento de los “niños terribles” entre los tres y los seis años que son “más propensos a convertirse en delincuentes”.

“¿Recién cuando un adolescente de 15 años reincida en la delincuencia deberemos preocuparnos por su caso?”, se defendió Sarkozy, cuyas polémicas declaraciones contribuyeron en noviembre último a alimentar violentos disturbios en los suburbios de París.

«Sobre la prevención de la delincuencia» se titula el informe que redactó el diputado Alain Benisti, del oficialista UMP, en el cual se basó el proyecto. El trabajo pretende que se establezca un «diagnóstico precoz» de la delincuencia, que se inscriban los antecedentes educacionales en una ficha y que los niños tengan un «carnet de comportamiento» que los seguirá hasta que se encaminen por la buena senda.

Además, el proyecto de ley recomienda que las escuelas se abran a los psiquiatras infantiles, que serán los responsables de diagnosticar el comportamiento de los chicos y adolescentes.

El bilingüismo se cuenta entre las causas que, según el informe Benisti, harían que un niño presente conductas «anormales». En ese caso, el alumno «deberá asimilar el francés antes que cualquier otro idioma».

Añade que matar el tiempo en la calle sin participar en ninguna actividad deportiva o cultural también puede influir en un eventual comportamiento delictivo, al igual que vivir la desgracia de que sus padres no tengan empleo, en especial si son inmigrantes.

Por supuesto que en este mundo orwelliano imaginado por los seguidores de Sarkozy el secreto profesional no existirá, razón por la cual ningún psiquiatra podrá invocarlo para no entregar a la «policía de la conducta» a las jóvenes criaturas que les hayan confesado alguna travesura.

De esta manera, los diferentes servicios sociales del Estado podrán vigilar constantemente a los niños con problemas de conducta en un país donde la violencia en las escuelas es una realidad indiscutible: durante el año lectivo 2004-2005 se registraron 80.000 actos, de los cuales unos 20.000 fueron violencias físicas sin armas. Por esa razón, ayer comenzó en cinco colegios un programa piloto que consiste en designar a un policía para intervenir en caso de conflicto.
Contra «ladrones de cubos»

Sin embargo, los expertos denuncian que en vez de recibir ayuda los niños serán juzgados como un futuro enemigo público.

El estudio del Inserm, titulado «Alteraciones mentales, diagnóstico precoz y prevención en niños y adolescentes», viene provocando desde septiembre una ola de indignación en el sector educativo y de la psiquiatría infantil de Francia, ya que considera entre sus recomendaciones la medicación de los niños hiperactivos.

El trabajo sostiene: «Contrariamente a lo que se piensa, los problemas en la conducta no se manifiestan únicamente en la adolescencia, sino también en la niñez». Los ataques de cólera y los actos de desobediencia son conductas patológicas, signos que pueden alertar sobre una futura delincuencia, según afirman los autores.

Los niños de entre dos y tres años que presenten «frialdad afectiva, tendencia a la manipulación, cinismo, falta de docilidad y un índice de moralidad baja» representan el grupo de infantes con los que se debe trabajar de cerca para que en el futuro no caigan en la delincuencia. El estudio subraya también que estos comportamientos se convierten en «anormales» si perduran más allá de los cuatro años.

La indignación que generó entre los profesionales del sector impulsó una ofensiva en contra que ya recogió 58.141 firmas por Internet desde el 29 de enero de 2006, fecha en que fue abierto el sitio ( www.pasde0deconduite.ras.eu.org ).

En la petición, representantes de diferentes organizaciones profesionales, jueces y padres se alarman por el estudio del Inserm y el proyecto de ley: «El más mínimo gesto -señalan-, las primeras travesuras del niño, pueden ser interpretadas como la expresión de una personalidad patológica que convendría neutralizar rápidamente con una serie de medidas que asocien reeducación y psicoterapia».

«¿Quién puede predecir si un niño de tres años será un delincuente a los 12?», se preguntan. Y observan: «¿Habrá que descubrir en las guarderías a los ladrones de cubos… o a los charlatanes mitómanos?».

Hasta aquí la nota de La Nación, pero no es el de Francia un caso aislado, sino que es una constante en otros países.

En Inglaterra, en el mes de abril de este año, el director forense de Scotland Yard, Gary Pugh, propuso crear bases de datos que procesen el ADN de niños potencialmente peligrosos. La idea es registrar a los menores de cinco años con una conducta que de indicios de un futuro asesino.
En Holanda, por año, detienen a 5 mil niños menores de 12 años por delitos de hurtos y violencia en tiendas comerciales, vandalismo, etc.

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Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

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8 Respuestas

  1. Alejandro Ballester dice:

    Al comentario de la Dra. Argibay no se le puede oponer el proyecto francés que se comenta en la nota sino el sentido común. Los que píden bajar la edad de imputabilidad no pretenden que se extienda a níños de tres años, ni que los menores de dieciocho que cometen delitos vayan a cárceles comunes, ni mucho menos que con la dicha baja, se solucione el crímen. Se píde mayor seguridad para la sociedad y para los propios victimarios, tratamiento adecuado, reinserción y freno para la violencia.Con su razonamiento la Dra. Argibay abre las puertas para que cada ofendído y humillado haga justicia por su cuenta.
    Por favor, respetémonos un poquito más.

  2. Estimado Alejandro, comparto algunos de sus conceptos. Pero no es menos cierto que esa medida no alcanza ni mucho menos y en estos momentos hay una agitación mediática con el tema de la delincuencia por parte de los menores (que existe y es tremendamente preocupante) así como hace unos meses los medios se escandalizaron con las penas morigeradas (tobilleras y prisión domiciliaria). No se puede armar una política de seguridad corriendo atrás de la agenda de los noticieros o los diarios y parece que eso ocurre con algunos gobiernos. Comparto su interés por proveer a la reinserción y el tratamiento adecuado y hay que estar alerta con las condenas apriori sólo por portación de rostros, edades o condición social. Gracias por su comentario.

  3. Carlos Alfaro dice:

    El artículo muestra que se puede llegar a extremos indeseables, eso me parece que motiva la ironía de Argibay Molina, quien seguro conoce esos casos. También debemos recordar que está ampliamente demostrado que la reclusión en niños y jóvenes quiebra toda posible resocialización, porque se afecta a una persona en formación. Hoy por hoy, en la Argentina estamos muy lejos de decir que el sistema que se encarga de los menores contempla plenamente sus derechos, y muchas veces estamos más cerca de creer que es cuestión de suerte lo que pase con quienes caen en esas redes.

    Finalmente, debo coincidir con Alejandro Ballester en que también desde la justicia debe haber una explicitación de lo que se actúa con los delincuentes menores de edad y por qué, para evitar la tentación vindicativa por parte de quienes sufrieron un delito.Pero eso es extensivo a todos los casos y no sólo a los que involucran a menores, que como dice Gustavo, es el tema de moda.

  4. deby dice:

    MUY BUENO.. ME SIRVE PARA UN TRABAJO..! vamos por el 10! arreh.ja

  5. Los pibes de la UDA dice:

    Hey, see a nosotros tambien nos sirve…gracias…Carlos Alfaro un grande…lejos

  6. PEDRO SOSA dice:

    yo no se en que planeta viven, una persona de 14,15 o 17 años es conciente de la RAZON DE SUS ACTOS y por ende tendria que ser imputable , el problema no se soluciona solo con esto, tendria que ser una medida mas, no puede ser que te los familiares de una persona muerta por un caso de estos tenga que estar viendole la cara al asesino todos los dias en su propio barrio ( como ocurre frecuentemente) gracias a personas como Carmen Argibay, o politicos con autos blindados y custodia personal ( por eso no se calientean) que no quieren invertir el dinero de las carceles, intitutos correctores o lo que mierda haga falta.

  7. mario dice:

    urgente hay que reformar la ley de imputabilidad y es mas todo el pais debe organizarse y armar marchar y hacer plazar del aguante solicitando que los legistadores provinciales y nacionales trtaten la ley y que se apruebe la ley de imputailidad a los 12 años de esta manera se van a cuidar mas los menores de no cometer delitos y en cuanto a las drogas nosotros los ciudadanos comunes laburantes comunes no tenemos ni 5 de culpas que la sociedad este asi y tampoco se victimas de esos bandalos que nadie los puede controlar cuando se la pasan drogados las 24 horas del dia y los 365 dias del año bajo el efecto de drogras peligrosas son elementos sujeto peligrosos para todo el mundo no reconocen a nadie bajo el efecto de la droga asi urgente reforma de las leyes y que el pueblo argentino convoque una marcha si banderia politica a solicitar que se baja la edad de imputabilidad

  8. Jesus Arium dice:

    Hola:
    Bueno me es interesante leer estos comentarios, y creo que estamos en siglo casi más allá de las costumbres y las antigüedades. Por ello digo que es justo y necesario plantear la imputabilidad a los menores de 18 en delitos que agravan la responsabilidad penal, y dar un mecanismo que pena no necesariamente meterlo a la cárcel y ya. Lo que falta es meter técnicas de solución para estos delincuentes.
    A los artículos que eximen y atenúan la responsabilidad penal a los menores de 18 años, a mi teoría fue creada por que el mismo código civil preestablece que son incapaces los menores de edad, que no tienen un comportamiento raciocinio igual que el de uno de 18 años para arriba, es algo fuera de lugar y muy arcaico pensar de ese modo en pleno siglo 21. Estos actores del hecho delictuoso, para cometer estos actos criminales, lo hacen pensando, lo planifican, lo idean buscan los instrumentos y luego lo realizan los actos delictivos y me pregunto eso no es tener conciencia delictiva.

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