EEUU: Crecen las tensiones por xenofobia institucional en Arizona



El procurador general de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, había manifestado tener “serias preocupaciones” por los alcances que la ley antiinmigratoria de Arizona puede tener sobre la población de ese estado.

Es necesario fortalecer los programas para combatir la intolerancia “y alentar a las comunidades a enfrentarla antes que avive la violencia”, sostuvo Holder en la Conferencia Anual de la Liga Anti-Difamación.

La Procuraduría General de Justicia de los Estados Unidos trabaja con otras agencias del gobierno federal y el Congreso para apoyar una amplia reforma migratoria integral que preserve “nuestra herencia como nación de inmigrantes y leyes”. Reconoció que la falta de acción a nivel federal ha dado lugar a legislaciones que “socavan nuestros valores” y “seguridad”.

Hay varios distritos en todo Estados Unidos que están en alerta y ya comenzaron a intentar el aislamiento de lo que podría ser una oleada de xenofobia que afecte a todo el país. La legislatura del Distrito de Columbia presentó una iniciativa legal que prohíbe a la policía capitalina compartir información con agentes migratorios sobre arrestos, y apoyó una resolución para que la ciudad cancele tratos comerciales con Arizona.

Los niños primero

En medio de estas situaciones de tensión institucional que ha generado la ley SB1070, el Departamento de Educación de Arizona ha emplazado al distrito escolar de Ajo para que le restituya 1.2 millones de dólares de fondos estatales, al argumentar que el dinero fue usado en forma ilegal para dar educación gratuita a niños mexicanos.
Más de cien alumnos deberán abandonar sus estudios por decisión del Departamento de Educación de Arizona, que interpuso una acusación contra el Distrito Escolar de Ajo  por supuestamente recibir a estudiantes que residen en México.
Según la disposición, el distrito deberá expulsar casi el 25% de su alumnado y pagar 1.2 millones de dólares por un periodo de dos años. Para Robert Dooley, superintendente del distrito, la medida será «devastadora».

Según Dooley, «Nos han convertido en policías migratorios y no en educadores. Los mexicanos han estado aquí mucho antes de que ‘gringos’ como yo llegáramos a este país».
De acuerdo con la lista de los alumnos que deberán ser rechazados, por lo menos seis estaban a punto de terminar su educación secundaria, mientras que otros diez, se presume, son hijos de miembros de las tribus nativas de Arizona que tienen apellidos hispanos.
Dooley además ha denunciado que se está actuando basados en la apariencia de los alumnos: «Estos niños son hijos de madres nativas. Jamás han estado en México, no hablan ni siquiera español», dijo.

En noviembre de 2009, personal del Departamento de Educación afirmó haber registrado y fotografiado a estudiantes que cruzaban por la frontera de Lukeville para estudiar en el distrito de Ajo, durante un período de cuatro días. Esto dio inicio a la investigación que las autoridades del distrito escolar insisten en considerar persecutoria y errónea. Según las autoridades educativas de Ajo, los alumnos que deberán hoy abandonar la escuela son ciudadanos estadounidenses.

Toda la franja fronteriza con México, específicamente en el Distrito Escolar de Del Río, Texas, frontera con Coahuila, México, está siendo escenario de similares polémicas.

Por su parte, los directivos de distritos fronterizos en California como el de Caléxico, que ostenta las  más altas tasas de graduación de EEUU, señalaron que mantendrán sus procedimientos de inscripción.
«Esta no es una situación nueva, ha pasado por años, pero nuestra misión es educar, no ser agentes migratorios», apuntó Gilbert Barraza, director de la preparatoria Caléxico.

Posts Relacionados:

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.