Doctor, el nene no me juega…

Dos investigadores de la prestigiosa universidad norteamericana de Harvard realizaron un estudio para identificar la relación directa entre los juegos violentos y el comportamiento de los jugadores en la vida real

Lawrence Kutner y Cheryl Olson son investigadores de Harvard que durante dos años estudiaron la conducta de 1200 estudiantes de escuelas medias en un proyecto de 1.5 millones de dólares financiado por el Estado. El objetivo de los especialistas era determinar la influencia de los videojuegos violentos en la conducta real de los niños norteamericanos.

La metodología empleada no fue la tradicional: en vez de evaluar a los niños en un laboratorio, los académicos se sentaron a dialogar con los pequeños luego de que éstos pasaran largas horas manipulando joysticks en juegos de todo tipo, desde didácticos y creativos como The Sims, hasta sanguinarios y violentos como Grand Theft Auto.

En esta práctica descubrieron que los chicos que ejecutaban los juegos más violentos, o clasificados para mayores de edad, experimentaban un estado de descarga de tensión. Algunos niños también iniciaron peleas «amistosas» entre ellos luego de jugar, pero los investigadores lo consideraron una práctica similar a la que realizan luego de ver películas de acción o de peleas.

Los datos relevados arrojaron que el 51% de los niños masculinos que jugaron 15 horas o más de títulos violentos por semana estuvieron envueltos en alguna pelea durante el último año. De todas maneras, el 28% de los que sólo experimentaron con juegos tradicionales también se pelearon al menos una vez. Para las mujeres, el 40% de las jugadoras violentas estuvieron implicadas en luchas en comparación con el 14% de los jugadoras no-violentas.

A pesar de estos resultados, Kutner y Olson dijeron que la correlación fue razonable y lógica, y que el acto de entablar luchas entre los compañeros se debía probablemente a un problema psicológico subyacente que los niños tenían antes de jugar con videojuegos.

Pero a la conclusión más interesante que llegaron fue que aquellos niños que no juegan con videojuegos son considerados socialmente ineptos. Según ellos, una clara muestra de peligro es que los niños “no jueguen a ningún videojuego, porque para esta nueva generación, los videojuegos son considerados como una competencia de capacidad social”.

Fuente: CanalAr

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Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

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