Chile: La ley promulgada no será negociada

La nueva ley de educación de Chile logró la media sanción de la Cámara de Diputados, gracias al decisivo apoyo de la oposición de derecha y pese a la disidencia de una parte del oficialismo. Se descuenta su aprobación en el Senado. La presidenta Michelle Bachelet debió firmar antes de la sesión un acuerdo con los partidos de la coalición oficialista, la Concertación, para lograr su apoyo en el Congreso.

Un amplio sector de profesores y estudiantes reclama que las escuelas públicas vuelvan a la órbita del Estado nacional, desde el nivel municipal en que las ubicó el régimen militar. Este cambio no está contemplado en la nueva norma. Esta fue aprobada por amplia mayoría en Diputados, donde logró 96 votos a favor y tuvo sólo 12 en contra y 7 abstenciones. El Ejecutivo debió negociar el proyecto con la oposición de derecha, que está a su vez aliada con oficialistas disidentes, y controla ambas Cámaras.

El gobierno de Bachelet se comprometió a enviar una segunda ley al Congreso con normas complementarias pedidas por la izquierda interna del oficialismo y los gremios de docentes y estudiantes.

Protestas

Profesores y estudiantes chilenos realizaron el miércoles una protesta, que generó choques con la Policía, contra una Ley de Educación que se tramita en el Congreso para derogar una normativa que viene de la dictadura del general Augusto Pinochet y que tampoco les satisface.

La jornada finalizó con un saldo de 292 detenidos en Santiago, debido a los enfrentamientos con los efectivos policiales, quienes disuadieron a los manifestantes con bombas lacrimógenas y carros lanza-agua.

Alrededor de unos 2.000 escolares secundarios desafiaron la lluvia y organizaron una marcha no autorizada por el Gobierno por las principales calles de Santiago, cortando el tráfico vehicular y enfrentándose a la Policía con palos y piedras.

El puerto de Valparaíso, 120 kilómetros al oeste de la capital chilena, fue otro de los frentes de protestas, ya que más de 10.000 profesores y estudiantes manifestaron su rechazo a la nueva normativa a las afueras del Congreso.
Varios diputados oficialistas se han manifestado contrarios a la ley e incluso se unieron a las manifestaciones de los profesores y estudiantes.

Maestros y escolares rechazan la LGE, que busca reemplazar la Ley Orgánica Constitucional de Educación (LOCE), heredada de la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990).

La LGE comenzó a gestionarse hace dos años, cuando se iniciaron las primeras revueltas estudiantiles en Chile en tres décadas.

El movimiento, conocido como ‘La revolución de los pingüinos’, terminó con el compromiso del gobierno de elaborar una nueva ley. Pero para los estudiantes esta nueva iniciativa tampoco resuelve los problemas de la educación pública chilena.

La nueva normativa regula entre otros puntos los derechos y deberes de los integrantes de colegios públicos y privados y fija los requisitos mínimos que deberán exigirse en cada uno de los niveles de educación parvularia, básica y media.

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Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

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