Argentina:Un juez declaró la inconstitucionalidad de dos artículos de la Ley de Medios



En el aireEduardo Carbone, Juez en lo Civil y Comercial, hizo lugar a una medida cautelar presentada por el Grupo Clarín y declaró inconstitucionales dos artículos de la ley de medios aprobada por el Congreso en octubre. El fallo  ordena que se suspenda la aplicación de los artículos 41 y 161 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, que establecen los plazos y modos para que los propietarios de medios que no se ajusten a la norma, se desprendan de los mismos. Según manifiesta la sentencia, los artículos 41 y 161 de la Ley «conducen a un menoscabo de los derechos constitucionales de propiedad y de industria lícita» establecidos en los artículos 14 y 17 de la Constitución Nacional.

El juez sostuvo además que esta ley «puede vulnerar un derecho tan importante para la existencia de las instituciones republicanas como lo es la libertad de prensa, consagrada en el artículo 14 de la Carta Magna». «En ese contexto y ponderando que de la documentación acompañada surge la veracidad de los dichos de la actora (el Grupo Clarín), siendo que ella cuenta con licencias otorgadas con anterioridad y vigentes, la verosimilitud del derecho se encuentra acreditada».

Según el magistrado «cabe destacar que resulta sumamente llamativo que la ley de servicios de comunicación audiovisual haya sido sancionada, promulgada y publicada en el Boletín Oficial el mismo día, destacando que se trata de un día inhábil para la administración pública, ya que su publicación acaeció el día sábado 10 de octubre del corriente año, siendo que tal publicación se edita de lunes a viernes y no se indican las razones de tal apresuramiento».

Una sentencia de hace 13 años

De alguna manera, en relación con hechos que afectan a los medios y la libertad de expresión, el Juez Carbone ya tuvo presencia en la prensa cuando impidió en 1996 la proyección de la película «La última tentación de Cristo», no obstante declararse luego incompetente. Esto fue a raíz de un recurso de amparo promovido por dos estudiantes pertenecientes a la agrupación estudiantil Santo Tomás Moro, del Partido Orden y Justicia, de Cosme Beccar Varela, y de la Sociedad Tradición, Familia y Propiedad.

En el diario La Nación, aquel año se lo retrataba al Dr. Carbone, bajo el título «Un juez de convicción», de la siguiente manera:

«El juez Eduardo Carbone es un hombre de arraigadas convicciones católicas y ese habría sido el principal motivo para que hiciera lugar a la medida cautelar por la que prohibió la exhibición de la película. Carbone -que ayer sólo aceptó entrevistarse con La Nacion- (se refiere la nota al miércoles 18 de septiembre de 1996, N. de la R.), de 66 años y casado, es un magistrado de los «serios», como todos le reconocen en el fuero, más allá de que no se comparta el contenido de su sentencia, que viola la libertad de expresión.

El magistrado es autor de numerosos artículos de derecho y es profesor titular de Derecho Romano en la Universidad Católica Argentina. Si se tiene en cuenta que la presentación que hicieron tres estudiantes universitarios que serían cercanos al nacionalismo católico -el padre de uno de ellos, Félix Dufourq, estuvo cerca de la línea de Cosme Beccar Varela cuando ambos pasaron por la agrupación Tradición, Familia y Propiedad- y los antecedentes del magistrado, era previsible que de su pluma fuera a emanar una resolución como la cuestionada, aunque sea inconstitucional.

En 1967, durante el gobierno de facto de Juan Carlos Onganía, Carbone fue asesor del gabinete de la ex Secretaría de Estado y, dos años más tarde, fue nombrado director general de Asuntos Jurídicos del Ministerio del Interior.

Casi desconocido para la prensa, porque no es afecto a las cámaras de televisión, ingresó en la Justicia en 1980, cuando el entonces presidente de facto Jorge Rafael Videla lo nombró juez de primera instancia en lo civil y comercial federal y, restablecida la democracia, el ex presidente Raúl Alfonsín remitió su pliego al Senado, que le dio el acuerdo para que continuase al frente del tribunal que hoy ocupa.»

Tropiezo para una ley esperada

A pesar de la insistente campaña de la prensa opositora a la Ley, que la bautizó como “Ley de Medios K”, “Ley Mordaza” o “Ley de control de medios”; y la desinformación consecuente que hizo que gran parte de la opinión pública se pusiera en contra de una norma que desconocía, la ley fue aprobada.

Recordemos que la Ley de Medios Audiovisuales ha contado con el apoyo de distintas entidades comunitarias, universidades y ONGs, que accederán a la posibilidad de participar en la conducción de medios, con el incremento de más opciones laborales para periodistas, locutores, actores, músicos y ciudadanos en general (no necesaria y exclusivamente «empresarios del ramo»). Habrá que ver cómo afecta esta medida la nueva conformación que se esperaba en la reorganización antimonopólica de los medios en la Argentina.

Ver: Nueva Ley de Medios, punto por punto

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Gustavo Ernesto Carrizo

Experto en Implementación de Proyectos de e-Learning (Universidad Tecnológica Nacional), se desempeña como asesor en temas relacionados con Internet y desarrolla y administra distintos sitios web institucionales.

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