Fernando Flores Morador: Argentina, laboratorio del futuro más cercano

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1 respuesta

  1. eduardo arce dice:

    Hola loco! Si leí bien – o si entendí bien- se trataría más bien de un retorno a un pasado -aunque no tan arcaico com ese al que hacés referencia en tu libro-. Quiero decir que sería más bien una vuelta al viejo paternalismo más o menos razonable, paternalismo que encarnó el Viejo Batlle -y sobre todo su hijo Luis, con la creación de los Consejos de Salarios-.
    En este caso, me parece que la idea de “nación” -y sobre todo la de Estado-Nación- enmascara bien lo de los intereses particulares que vos recordás a los que los hubieran olvidado, que seguramente los haya.
    En una de esas sigo aprgado a esquemas anticuados, pero cuando leo lo de los “piqueteros” tengo también laimpresión de que en ese enredo que vos cuestionás habría también algo “de antes” -quiero decir algo que conocimos con la distinción entre sindicatos obreros y sindicatos “amarillos”-.
    Con todo, reconozco que -a pesar de mirar mucha cosa de América Latina- mi impregnación de la cultura europea tiene una incidencia importante en mi manera de “leer” los acontecimientos. En ese sentido, lo del “paternalismo patronal” es un concepto muy utilizado por sociólogos franceses, con referencias a situaciones concretas de un pasado relativamente reciente.
    Con todo, te aclaro que -más que la experiencia argentina- me interesan experiencias como la venezolana, la ecuatoriana y -sobre todo- la boliviana. Sobre todo la boliviana porque me parece que encara -con muchas dificultades y con mucho mérito- de manera central la cuestión de la diversidad cultural, al mismo tiempo que la de la justicia social. En ese marco parece más difícil el ocultar los intereses de “los menos”.

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